UN GATO EN CASA
Como no somos americanos, es conveniente no dejar salir al gato de casa, por su seguridad. Si en la casa hay otros gatos o un perro, el nuevo gato debe ser colocado en un transportín cerrado, por precaución, así se evitan las peleas entre ellos, hasta que se familiaricen mutuamente con sus olores.
Asimismo, varias veces al día debemos acariciar al gato, sacarlo del transportín, y dejar fuera a los otros animales, sobre todo mientras come, para que cada vez sienta más confianza en su nuevo entorno. Sin embargo si el gato es demasiado tímido deberemos acariciarlo poco a poco, procurando no fastidiarlo.
Tener paciencia es muy importante, recordemos que si adoptas o recoges un gato, éste puede haber tenido malas experiencias y tardar más en acostumbrarse, pero la recompensa de verlos seguros y felices merece el tiempo que se les dedique. Hasta un gato sociable puede ponerse nervioso cuando hay niños pequeños y bulliciosos alrededor.
NECESIDADES ESENCIALES DEL GATO
* Una dieta equilibrada, acorde a su edad: si es mayor el veterinario aconsejará un pienso especial adecuado a sus posibles patologías, y agua limpia disponible en todo momento. Es aconsejable que los recipientes de comida y agua sean de cristal, ya que el plástico da mal sabor a los alimentos y agua y los metálicos, desprenden partículas dañinas.
* La salida al exterior, sólo si se dispone de un jardín CERRADO.
* La bandeja higiénica debe limpiarse (idealmente) dos veces al día, y una vez a la semana con agua, jabón sin olor y desinfectarla con lejía. La bandeja higiénica debe estar SEPARADA de comida y agua. Y el agua separada de la comida. Colocar estos elementos en un lugar sin cambiarlo, a los gatos les encanta la rutina y que las cosas no cambien de lugar.
* Castración, tanto en machos como en hembras, así se evitarán muchas enfermedades, cachorros no deseados y tranquilidad para todo el mundo.
* Si es de pelo largo requiere peinarlo todos los días, porque si se le hacen nudos, el desenredarlos es muy trabajoso y doloroso para el gato.
* Una vez a la semana, limpiar ojos y oídos con soluciones especiales, de venta en grandes almacenes o en la consulta del veterinario. Revisar oídos, boca y cuerpo por si encontramos bultos, sarro o cualquier cosa sospechosa . Conviene limpiar la boca del gato (en el veterinario) mínimo una vez al año. Si la boca está sucia, puede acarrear enfermedades graves.
* Chip o etiqueta de identificación, por si, en una visita el veterinario se extravía.
* Compañía y cariño de parte de sus amigos humanos.
* Juguetes (interactivos) para que se entretenga.
* Un ambiente seguro. Debemos quitar de su entorno todos los posibles peligros, como cables eléctricos (los muerden) colgantes, y cortinas hasta el suelo. Les encanta tirar por el borde de los muebles todo lo que haya, y jarrones con flores.También hay que vigilar los aparadores, armarios o cajones, etc. que estén bien cerrados, para evitar que el gato entre y se quede encerrado.
* Una atmósfera tranquila. Tener un cesto portátil o un corralito de interior, donde puede sentirse seguro ante otros animales, o niños inquietos donde también puede ver lo que sucede alrededor.
* Sociabilizarlo, con tranquilidad, al gato no le gustan las brusquedades y los grito o ruidos estridentes. Les asusta especialmente el aspirador y el secador.
RECUERDA QUE…
Antes de llevar a un gato a casa, debemos comprobar que vacunas tiene, para que así el veterinario pueda ponerle las vacunas que le falten, porque el gato no sale de casa, pero el amigo humano sí, y lleva a casa todas las miasmas de la calle.
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