LA INFLUENCIA DE LA LUNA EN NUESTRA EXISTENCIA
LUNA LLENA
Sabemos que la luna influye en las mareas. Además, no se puede negar que la luna también influye en nuestras vidas. Por ejemplo, en los trabajos que realizamos en el campo y también en nuestro propio cuerpo.
LUNA MENGUANTE
Así, si queremos eliminar las hierbas adventicias que salen en el huerto o jardín, esperaremos a que la luna esté en menguante (tiene menos fuerza de atracción, y en consecuencia estas malas hierbas crecen más lentamente).
LUNA CRECIENTE
Si vamos a plantar lechugas o tomates (aprovechamos la parte aérea de la planta), lo haremos en luna creciente (es cuando la luna tiene más poder de atracción y la planta crece más rápidamente).
Y si lo que queremos es sembrar cebollas o zanahorias (aprovechamos la parte subterránea de la planta) , lo haremos en luna menguante. Los trabajos de labrar y abonar, mejor si los hacemos en luna descendente.
LUNA Y VENUS
Pero la luna también influye sobre nuestro cuerpo. Esperaremos a la luna nueva para ponernos a dieta o eliminar un mal hábito de vida (en luna nueva todo se ralentiza. En luna creciente el cuerpo saca máximo partido a aquello que va a desarrollar, como por ejemplo, emprender un nuevo negocio o actividad. La luna llena también es un buen periodo para realizar un proyecto. El periodo de luna menguante lo aprovecharemos para momentos de reflexión y de espiritualidad (interiorización).
A la vez son muy importantes los iones de la Luna: son partículas cargadas eléctricamente que se encuentran en la atmósfera lunar o que son emitidas desde la superficie lunar. Estas partículas pueden ser tanto negativas (aniones) como positivas (cationes) y se originan de diversas fuentes como el viento solar, la desintegración radiactiva o impactos de micrometeoritos. También influyen en toda la vida en la Tierra.





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