Está bien amar a nuestros perros y gatos…
Pero no olvidemos a los demás.
Queremos lo mejor para quienes viven con nosotros: vacunas, alimento de calidad, paseos, cariño.
Y está perfecto. Son familia.
Pero allá afuera también hay vidas que dependen de nosotros:
Las abejas que mantienen vivos nuestros cultivos.
Las zarigüeyas que controlan plagas de forma natural.
Las tortugas marinas que llevan miles de años cuidando nuestros mares.
Las guacamayas que pintan de colores nuestros bosques.
Los jaguares que son el corazón de nuestros selvas.
Cada especie es una historia.
Cada vida, una pieza del equilibrio del planeta.
Si una desaparece… todos perdemos.
Cuidar a un animal también es proteger el mundo donde crece tu familia.
No importa si vive en tu casa o en la selva.
Fuente de datos ecológicos: CONABIO, WWF, National Geographic.
LA EXTINCIÓN SE ACERCA.
No hay comentarios:
Publicar un comentario