IMAGEN DE UN SECUESTRO
Foto 1. SECUESTRO: una vaca sigue a su hijo recién nacido mientras es secuestrado por el ganadero de la explotación. El vínculo entre una vaca y su bebé es sumamente fuerte; su separación forzosa es de una crueldad insoportable. Esto sucede en TODAS las granjas lactocárnicas, tanto las extensivas/familiares como en las intensivas/industriales.
Foto 2. TERNEROS RECIÉN NACIDOS, ENJAULADOS: nada más nacer, los bebés son enjaulados y privados de todo contacto con sus madres, tampoco les dejarán alimentarse con la leche que ellas generan tras el parto (como el resto de las mamíferas), ya que esta leche se destina al consumo humano.
Los bebés son llevados muy pronto al matadero; su carne se comercializa como "carne de ternera". Los bebés son enjaulados para que no puedan moverse y, de ese modo, no desarrollen musculatura y su carne resulte tierna.
IMPORTANTE
NO existen lácteos libres de esclavitud, explotación y muerte animal. TODOS los lácteos implican la separación forzosa y traumática entre una madre y su hijo, el envío de los hijos macho al matadero, y la explotación hasta la extenuación del cuerpo de la madre; una vez que ella deje de resultar rentable, también será enviada al matadero, algo que sucede a sus 4 ó 5 años de edad (una vaca sin explotar podría vivir 18 años).
Texto de Itziar Gavilàn Cárcamo.
Fotografías del muro de Itziar Gavilàn Cárcamo.




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