Por las jaulas de CAMARNEY han pasado más de 30.000 macacos de cola larga, ahora en peligro de extinción, antes de ser transportados en diminutas cajas por toda Europa a los laboratorios que los torturan y asesinan diariamente.
El negocio de la masacre
Tanto el origen de Camarney como el de la mayoría de los macacos encerrados en sus jaulas está en Mauricio, una pequeña isla en medio del Océano Índico que, tras la fachada de paraíso, esconde su papel como uno de los principales exportadores de macacos de cola larga para su uso en experimentación.
Camarney pertenece a Noveprim Limited, una de las empresas de Mauricio que cuenta con varias granjas dedicadas a la captura y a la supuesta cría de macacos. A su vez, el 49% de Noveprim es de Charles River Laboratories, la empresa responsable de vender a más de la mitad de todos los animales usados en los laboratorios del mundo anualmente, estimados en más de 125.000.000.
El negocio de la masacre
Tanto el origen de Camarney como el de la mayoría de los macacos encerrados en sus jaulas está en Mauricio, una pequeña isla en medio del Océano Índico que, tras la fachada de paraíso, esconde su papel como uno de los principales exportadores de macacos de cola larga para su uso en experimentación.
Camarney pertenece a Noveprim Limited, una de las empresas de Mauricio que cuenta con varias granjas dedicadas a la captura y a la supuesta cría de macacos. A su vez, el 49% de Noveprim es de Charles River Laboratories, la empresa responsable de vender a más de la mitad de todos los animales usados en los laboratorios del mundo anualmente, estimados en más de 125.000.000.
No hay comentarios:
Publicar un comentario