COMPAÑERO
Llevaba a su perro a flotar en agua fría para calmar su dolor, sin imaginar que una foto cambiaría sus vidas.
John Unger, de Bayfield, Wisconsin, adoptó a Schoep cuando era apenas un cachorro rescatado. El perro había sufrido maltrato y le costaba confiar, pero con paciencia y cariño, John logró ganarse su corazón.
Schoep se convirtió en su compañero incondicional y su apoyo en los momentos más difíciles, cuando incluso llegó a pensar en dejar este mundo. Una noche, mientras lo abrazaba, Schoep le devolvió las ganas de seguir adelante.
Años después, Schoep fue diagnosticado con artritis severa y su veterinario le advirtió que le quedaba poco tiempo de vida. John, decidido a darle alivio, comenzó a llevarlo al Lago Superior para que flotara en sus aguas frías. Esa especie de hidroterapia natural le calmaba el dolor y le devolvía algo de movilidad.
Un día, John pidió a una amiga fotógrafa que capturara ese instante de paz: lo sostuvo en sus brazos, en el agua, mientras Schoep se dormía confiado. La imagen dio la vuelta al mundo y tocó millones de corazones.
Llegaron miles de donaciones para costear terapia láser que le regaló a Schoep casi dos años más de vida.

No hay comentarios:
Publicar un comentario