¿Dónde colocar las cosas del gato?
El gato es un animal de costumbres; no le gusta el cambio, y le encanta que las cosas estén siempre en su lugar. Sí, sus cosas, como por ejemplo el arañador, si no está en un ligar que le guste, protestará ruidosamente. Mucha gente interpreta eso como un mal comportamiento y esto acaba afectando negativamente la armonía doméstica. Por lo tanto, fíjese en lo siguiente:
Arañador: sitúelo por ejemplo cerca de su cama. A muchos gatos les gusta arañar al despertarse y así renuevan sus marcas olorosas. También les gusta mucho tenerlo cerca de la ventana o balcón, (cerrado o con una red para evitar accidentes) ya que así pueden subirse al arañador para mirar al exterior desde allí. Otro lugar adecuado es junto a un armario. Si el michi continúa arañando el sofá, colóquele el arañador en ese sitio o al lado.
Cajón higiénico: debe estar en un lugar discreto y tranquilo en el que el gato no se sienta observado; por ejemplo en un cuarto de baño o en un rincón de la galería. Deberá ser un lugar de fácil acceso y apartado tanto de su cama como del comedero y el bebedero.
Comedero: deberá estar siempre en el mismo sitio, por ejemplo en la cocina, y sobre un “mantel” de PVC, ya que a muchos gatos les gusta sacar el alimento y comer junto al comedero. El bebedero no ha de estar al lado, ya que, si no, el gato verá el agua como un alimento inodoro y no le prestará ningún interés.
Recorrido gatuno: para que la ronda del gato tenga algo de aventura incluso en un apartamento pequeño, se pueden establecer diferentes niveles. Puede adquirir elementos para trepar, que se fijan a la pared mediante escuadras y se complementan con repisas para descansar y puntos de observación. El gato podrá subir, bajar y deambular por ese circuito sin ninguna dificultad. Otra posibilidad consiste en emplear estantes forrados con moqueta y atornillarlos a la pared desde el suelo hasta el techo, combinándolos con un armario al que se haya sujetado firmemente una escalera también forrada con moqueta. Así el gato podrá moverse por todas las alturas.
Puesto de observación: Para el gato, mirar por la ventana es como ver la televisión. Si la repisa de la ventana es demasiado estrecha, se puede ampliar sin demasiadas complicaciones; a lo mejor incluso hay espacio para una maceta de hierba gatera. Para que el michi no esté en peligro ni siquiera con la ventana abierta, deberá protegerla con una red especial (de venta en las tiendas de animales).
Salida al balcón: Un gato en un piso podrá considerarse muy afortunado si su territorio se prolonga por el balcón o la terraza. Ahí tendrá la oportunidad de buscarse distintos puntos de observación con diferentes “programas” en directo. También es importante que pueda elegir entre sol y sombra y que nada le impida entrar en la casa cuando lo desee. Tenga en cuenta lo siguiente:
*Asegure el balcón con una red. Si la vivienda es de alquiler, será mejor que antes consulte al propietario.
*Hay que asegurar las terrazas para evitar que el gato pueda subir al tejado o que entre en otras casas. Hay personas a las que no les gusta que un gato las visite por sorpresa.
*Si monta una puerta para gatos (gatera) no tendrá que dejar abierta la puerta del balcón y el gato podrá entrar y salir cuando le parezca. Nunca dejar el balcón cerrado. Si hace calor, el gato puede tener un golpe de calor; si hace frío o llueve enfriarse.
- Acero inoxidable: Es la opción más recomendada por veterinarios. Duradero, ligero, apto para lavavajillas y no acumula bacterias ni olores. Además, tal como se sugiere en y, es ideal para la higiene.
- Cerámica (esmaltada): Es pesada, lo que evita que el gato la vuelque. Es higiénica, siempre que no tenga grietas en el esmalte donde se acumulen bacterias.
- Cristal/Vidrio: Material seguro y fácil de limpiar, aunque más delicado.
- Plástico: Puede causar acné felino y alergias debido a los microplásticos y la porosidad que acumula suciedad.
- Madera: Es porosa y difícil de desinfectar, lo que permite la proliferación de bacterias.










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