1)- No hace mucho,un cura llamado Jesús Calvo defendía su afición a la tauromaquia tasando entre sí la vida de un torero y la de un rojo. Pareciera un “anticristo”. No sé, sí que es falangista. De esos barros estos lodos en que nos encontramos.
2)- CINISMO ASESINO
No se me escapa el que existen varias formas de adentrarse en la situación inhumana en la que se encuentran las pobres gentes palestinas a día de hoy. Yo sólo puedo ofrecer mi opinión, basada en tres puntos de los que tengo noticia. A saber:
b) En lo más profundo de ese peregrinar viajaba el proyecto sionista como motor y finalidad del mismo. Su alfa y omega.
c) De conformidad con lo anterior, hasta la fecha el Estado de Israel ha ido ganando nuevos territorios expulsando a sus habitantes de la tierra que heredaron de sus padres desde la Antigüedad.
d) Los gobiernos de las llamadas “democracias” del Occident6e “civilizado” han consentido estos actos de barbarie y salvajismo hasta la fecha con tal de tener una punta de lanza muy agresiva en el Oriente Próximo tan rico en insumos esenciales para la maquina capitalista “civilizada”. Esa lanza ayudaría a mantener la estabilidad frente a posibles elementos díscolos de los estados musulmanes de la región.
e) Llegado el momento preciso (el segundo mandato de Trump), Netanyahu, presidente de Israel, decide acabar con los palestinos. Se inicia el genocidio de los mismos con la ayuda de los norteamericanos y el silencio cómplice y canalla de la educada y elitista Europa. Y así he aguardado a que Trump y sus secuaces levanten un resort en lo que quede de dicha tierra.
Me pregunto si esta gente (occidentales) tan fervientes lectoras del Libro no saben nada de la NÉMESIS. Pues es de temerla. Soy ateo.
Pablo el “emeritense”.
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3)
JUSTICIA
La Justicia como institución no puede faltar en ninguna sociedad. Ya que dentro de la misma siempre se da una mezcla de sujetos con fines e intereses contrapuestos, para solucionar los conflictos que surjan entre los mismos se establecen leyes y normas que buscan regularizar a las mismas la conducta de los miembros de la sociedad. En democracia, esas leyes se aprueban en el Congreso por los diputados que forman el mismo. Son los representantes del pueblo. Pero, claro, cuando hay un posible incumplimiento de las mismas o un conflicto entre sujetos sometidos a ellas, son los jueces quienes han de reconducir a su cumplimiento, dictaminando el sujeto que ha incumplido la ley o haya actuado en su contra.
Como se puede ver el asunto es muy claro y bonito. Sí, pero el ciudadano de a pie ve que las cosas no aparecen tan claras. Al juez se le exige imparcialidad cara a los sujetos juzgados. Pero todo juicio es un acto de agentes. Jueces y juzgados son personas. Unos y otros tienen sus virtudes y defectos. Bueno y qué, pues que contemplamos procedimientos y actos judiciales que no acreditan la imparcialidad o el buen hacer que se autoimputan los miembros de la institución judicial. ¿Hasta cuándo?
Pablo el “emeritense”..







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